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Comentarios reales
Contaban por hilos y ñudos: había gran fidelidad en los contadores
Quipu quiere decir añudar y ñudo, y también se toma por la cuenta, porque los ñudos la daban de toda cosa. Hacían los indios hilos de diversos colores: unos eran de un color solo, otros de dos colores, otros de tres, y otros de más, porque los colores simples y los mezclados todos tenían su significación de por sí; los hilos eran muy torcidos, de tres o cuatro liñuelos, y gruesos como un huso de hierro, y largos de a tres cuartas de vara, los cuales ensartaban en otro hilo por su orden a la larga, a manera de rapacejos. Por los colores sacaban lo que se contenía en aquel tal hilo, como el oro por el amarillo, y la plata por el blanco, y por el colorado la gente de guerra.
Las cosas que no tenían colores iban puestas por su orden, empezando de las de más calidad, y procediendo hasta las de menos, cada cosa en su género, como en las mieses y legumbres. Pongamos por comparación las de España: primero el trigo, luego la cebada, luego el garbanzo, haba, mijo, etc. Y así también cuando daban cuentas de las armas, primero ponían las que tenían por más nobles, como lanzas, y luego dardos, arcos y flechas, porras y hachas, hondas, y las demás armas que tenían. Y hablando de los vasallos, daban cuenta de los vecinos de cada pueblo, y luego en junto los de cada provincia. En el primer hilo ponían los viejos de sesenta años para arriba; en el segundo, los hombres maduros de cincuenta arriba, y el tercero contenía los de cuarenta; y así de diez a diez años, hasta los niños de teta. Por la misma orden contaban las mujeres, por las edades.
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