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La Diana
– Jorge de Montemayor
Introducción:
En los campos de la principal y antigua ciudad de León, riberas del río Ezla, hubo una pastora llamada Diana, cuya hermosura fue extremadísima sobre todas las de su tiempo. Esta quiso y fue querida en extremo de un pastor llamado Sireno, en cuyos amores hubo toda la limpieza y honestidad posible. Y en el mismo tiempo la quiso más que a sí otro pastor llamado Silvano, el cual fué de la pastora tan aborrecido, que no había cosa en la vida a quien peor quisiese. Sucedió pues que como Sireno fuese forzadamente fuera del Reino a cosas que su partida no podía excusarse, y la pastora quedase muy triste por su ausencia, los tiempos y el corazón de Diana se mudaron, y ella se casó con otro pastor llamado Delio, poniendo en olvido el que tanto había querido. El cual viniendo después de un año de ausencia, con gran deseo de ver á su pastora, supo antes que llegase cómo era ya casada, y de aquí comienza el primer libro, y en los demás hallarán muy diversas historias de cosas que verdaderamente han sucedido, aunque van disfrazadas bajo el estilo pastoril.
LIBRO SEXTO
Después que Arsileo se partió, quedó Felismena con Amarilida la pastora que con él estaba, pidiéndose una á otra cuenta de sus vidas: cosa muy natural de las que en semejantes partes se hallan. Y estando Felismena contando á la pastora la causa de su venida, llego á la choza un pastor de gentil disposición y arte, aunque la tristeza parecía que le traía encubierta gran parte de ella. Cuando Amarilida le vido, con la mayor presteza que pudo se levantó para irse; mas Felismena la trabó de la saya, sospechando lo que podría ser, y le dijo:
--No serla justo, hermosa pastora, que ese agravio recibiese de ti quien tanto deseo tiene de servirte como yo.
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