Main Menu
Main Menu

Spanish Tutorials

Readings
Readings

Advanced Readings

Reading with On-line Vocabulary and Grammar Notes

Spanish Reading Exercise

Click on the underlined words to see an English translation and grammar notes in the gray box on the right.

Después que Amarilida hubo mostrado la poca razón que el pastor tenía de dar crédito á sus imaginaciones, y la libertad en que el tiempo le había puesto, cosa muy natural de corazones exentos, el pastor respondió desta manera:
--No niego yo, Amarilida, que tu bondad y discreción no basta para disculparte de cualquier sospecha. ¿Mas quieres tú por ventura hacer novedades en amores y ser inventora de otros nuevos efectos de los que hasta ahora habemos visto? ¿Cuándo quiso bien un amador que cualquiera ocasión de celos, por pequeña que fuese, no le atormentase el alma, cuanto más siendo tan grande como la que tú con larga conversación y amistad de Arsileo me has dado? ¿ Piensas tú, Amarilida, que para los celos son menester certidumbres? Pues engáñaste, que las sospechas son las principales causas de tenellos. Creer yo que querías bien á Arsileo por vía de amores no era mucho: pues el publicallo yo tampoco era de manera que tu honra quedase ofendida; cuanto más que la fuerza de amor era tan grande que me hacía publicar el mal de que me temía. Y puesto caso que tu bondad me asegurase, cuando á hurto de mis sospechas la consideraba, todavía tenía temor de lo que me podía suceder si la conversación iba adelante. Cuanto á lo que dices que yo me ausenté, no lo hice por darte pena, sino por ver si en la mía podría haber algún remedio no viendo delante mis ojos á quien tan grande me la daba, y también porque mis importunidades no te la causasen. Pues si en buscar remedio para tal mal fui yo contra lo que te debía, ¿qué más pena que la que tu ausencia me hizo sentir? ¿Ó que más muestra de amor que no ser ella causa de olvidarte? Y qué mayor señal del poco que conmigo tenías, que habelle tú perdido de todo punto con mi ausencia? Si dices que jamás quisiste bien á Arsileo, aun eso me da á mí mayor causa de quejarme, pues por cosa en que tan poco te iba dejabas á quien tanto te deseaba servir, así que tanta mayor queja tengo de ti, cuanto menos fué el amor que á Arsileo has tenido. Estas son, Amarilida, las razones, y otras muchas que no digo, que en mi favor puedo traer, las cuales no quiero que me valgan, pues en causa de amores suelen valer tan poco. Solamente te pido que tu clemencia y la fe que siempre te he tenido esté, pastora, de mi parte, porque si ésta me falta, ni en mis males podrá haber fin, ni medio en tu condición.

BackNext


Last updated: 1 July 2009
Site Maintainer: clacy-salazar@cornellcollege.edu