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Reading with On-line Vocabulary and Grammar Notes

Spanish Reading Exercise

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--Hermosa pastora, confiado estoy que si acaso has salido tocada de amores conocerás la poca razón que Amarilida tiene de quejarse de mí, y de sentir tan mal de la fe que le tengo, que venga á imaginar lo que nadie de su pastor imaginó. Has de saber, hermosa pastora, que cuando yo nací, y aun antes mucho que naciese, los hados me destinaron para que amase á esta hermosa pastora que delante mis tristes y tus hermosos ojos está, y á está causa ha respondido con el efecto de tal manera, que no creo que hay amor como el mío, ni ingratitud como la suya. Sucedió, pues, que sirviéndola desde mi niñez lo mejor que yo he sabido, habrá como cinco ó seis meses que mi desventura aportó por aquí un pastor llamado Arsileo, el cual buscaba á una pastora que se llamaba Belisa, que por cierto mal suceso anda por estos bosques desterrada, y como fuese tanta la tristeza, sucedió que esta cruel pastora que aquí ves, ó por mancilla que tuvo de él, ó por la poca que tiene de mí ó por lo que ella sabe, jamás la he podido apartar de su compañía, y sí acaso le hablaba en ello, parecía que me quería matar, porque aquellos ojos que allí veis no causan menos espanto cuando miran y están airados, que alegría cuando están serenos. Pues como yo tuviese tan ocupado el corazón de grandísimo amor, el alma de una afición jamás oída, el entendimiento de los mayores celos que nunca nadie tuvo, quejábame á Arsileo con suspiros, y á la tierra con mayor llanto, mostrando la sinrazón que Amarilida me hacía: hale causado tan grande aborrecimiento haber yo imaginado cosa contra su honestidad, que por vengarse de mí ha perseverado en ello hasta ahora: y no tan solamente hace esto, mas en viéndome delante de sus ojos, se va huyendo como la medrosa cierva de los hambrientos lebreles. Así que por lo que debes á ti misma te pido que juzgues si es bastante la causa que tiene de aborrecerme, y si mi culpa es tan grave que merezca por ella ser aborrecido.
Acabado Filemón de dar cuenta de su mal y de la sinrazón que su Amarilida le hacía, la pastora Amarilida comenzó á hablar desta manera:
--Hermosa pastora, haberme Filemón que ahí está, querido bien, á lo menos haberlo mostrado, sus servicios han sido tales que me sería mal contado decir otra cosa: pero si yo también he desechado por causa suya el servicio de otros muchos pastores que por estos valles repastan sus

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Last updated: 1 July 2009
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