Campo verde, valle umbroso,
donde algún tiempo gocé,
ved lo que después pasé,
y dejadme en mi reposo :
si estoy con razón medroso,
ya lo veis,
dejadme, no me canséis.
Vi mudado un corazón,
cansado de asegurarme,
fué forzado aprovecharme
del tiempo y de la ocasión:
memoria do no hay pasión,
qué queréis ?
Dejadme, no me canséis.
Corderos y ovejas mías,
pues algún tiempo lo fuístes,
las horas ledas ó tristes
pasáronse con los días :
no hagáis las alegrías
que soléis,
pues ya no me engañaréis.
Si venís por me turbar,
no hay pasión, ni habrá turbarme:
si venís por consolarme,
ya no hay mal que consolar :
si venís por me matar,
bien podéis,
matadme y acabaréis.
|
|