Las manos de Dios

 

Te perdono si te arrepientes. Lo principal es el arrepentimiento.
Te he dicho que no me sigas. Podrías ahuyentar a alguien que quisiera acercarse a mí.
No soy culpable de nada. Si me matan, matarán una parte de ustedes mismos.
     
Está bien... Seguiré luchando; libraré de nuevo la batalla, en otro lugar, en otro tiempo, y algún día, tú muerta y yo vivo, seremos los vencedores.
¡Deténganse! !Deténganse!
¡Felicidades! -- La obra fue todo un éxito.

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